
- Portón del fondo · abierto · 14 min
- Zona de producto sensible · 29,5 °C
Almacenaje y distribución
El producto no se transforma: se conserva y se mueve. Y conservarlo mal se paga directamente en mercancía.
Almacenes, frigoríficos, plataformas logísticas y distribución
Aquí el stock perdido no se repone por teléfono: llega en barco.
En un almacén el riesgo no está en una línea de producción, sino en el producto que lleva semanas guardado. Y en uno frigorífico, todo ese valor depende de unos pocos equipos que trabajan sin descanso, muchas veces sin redundancia y casi siempre sin que nadie sepa cuánto consume cada uno.
En la península un lote perdido se repone en días; aquí implica transporte marítimo, plazos y, muchas veces, romper stock frente a tus clientes. El coste real de un incidente de frío no es el producto: es el desabastecimiento. Por eso una alarma atendida de madrugada vale mucho más.
Qué medimos en un almacén
Ordenado por lo que antes se paga solo. Cada punto existe para evitar una pérdida concreta, y todo queda registrado para auditorías y trazabilidad.
| Punto de medida | Qué detecta | Qué evita |
|---|---|---|
| Temperatura por cámara | Temperatura y humedad en la carga, no solo junto al evaporador, con registro continuo y trazabilidad de cada incidencia | Palés enteros a la basura por una cámara que falló un domingo |
| Consumo del frío por equipo | Equipos que trabajan de más, cruzando su consumo con la temperatura exterior y las aperturas de puerta | Pagar la mayor partida de la factura sin saber qué la dispara |
| Muelles y puertas | Tiempos de apertura en muelles y cámaras | Energía tirada y ciclos térmicos que el producto no necesitaba |
| Clima de nave | Temperatura y humedad en zona seca, con control de ventilación | Producto y equipos expuestos a calor o humedad sin que nadie lo vea |
| Sala de carga de carretillas | Consumo de la carga de baterías, que suele ser un pico nocturno relevante | Pagar un pico que se puede reprogramar |
Lo que evita un aviso a tiempo
Cuatro incidentes que en los datos se ven mucho antes que en la mercancía.
Vigilar mis cámarasUna cámara perdida un domingo
Palés completos a la basura y un desabastecimiento de semanas.
Una puerta de muelle abierta
Energía tirada y producto sometido a ciclos térmicos innecesarios.
Un condensador degradándose
Consumo que sube mes a mes hasta que el equipo no da el frío pedido.
Un desescarche mal programado
Ciclos de más, consumo de más y oscilaciones que el producto acusa.
Almacenar en una isla cambia los números
El frío trabaja contra un clima que no ayuda
Temperaturas suaves pero sostenidas todo el año, humedad alta en las naves de costa y episodios de calima que disparan la carga térmica durante días. Un equipo de frío aquí no tiene la tregua del invierno peninsular, y eso se traduce en más horas de marcha y en un envejecimiento más rápido. Medir su consumo es la forma de ver ese desgaste antes de que se convierta en avería.
Salitre en los polígonos costeros
Buena parte de la logística canaria está a pie de puerto: El Sebadal, Salinetas, Arinaga, el entorno de Santa Cruz. El ambiente marino ataca condensadores, carcasas y cuadros a la intemperie, y un condensador sucio o corroído hace que el equipo consuma más para dar el mismo frío. Es de los casos donde el dato delata el problema mucho antes que la vista.
Cómo entramos en un almacén
Sin interrumpir la operativa y empezando por donde está el producto en riesgo.
Recorrido y medición
Inventariamos cámaras y equipos de frío, comprobamos dónde miden hoy las sondas e instalamos medición eléctrica temporal por equipo.
Informe y prioridades
Consumo real por cámara, comportamiento frente a la temperatura exterior, incidencias de puerta y acciones ordenadas por retorno.
Implantación sin parar
La sensórica se monta con la nave operando. Solo se coordinan paradas puntuales si hay que intervenir sobre un equipo concreto.
Alarmas y seguimiento
Umbrales por tipo de producto, escalado de avisos al equipo de guardia y revisión del sistema tras los primeros meses.

Varias naves, un mismo panel
Nave principal en una isla y delegaciones en otras es un patrón muy habitual. Con todas en el mismo cuadro de mando se comparan consumos y se ve enseguida cuál se comporta peor, y por qué.
Cada emplazamiento mantiene su lógica en local: un corte de conexión no deja ninguna cámara sin vigilancia.
Dónde termina lo que hacemos
Del sistema de medición y control respondemos nosotros. Lo que conecta a la red eléctrica lo ejecuta un instalador autorizado por Industria, que firma su certificado.
Lo coordinamos nosotros con partners locales. Está explicado en cómo trabajamos.
Lo hacemos nosotros
- Sensórica de temperatura, humedad y puertas
- Medición eléctrica por equipo
- Red, alarmas e integración
- Plataforma de datos y registro
Instalador autorizado
- Cuadros, líneas y protecciones
- Alimentación de equipos de frío
- Certificado de instalación
Preguntas frecuentes en almacén
Lo que nos plantean responsables de operaciones y de calidad antes de empezar.
¿Tienes otra duda? Escríbenos¿El registro de temperaturas de las cámaras vale para trazabilidad y auditorías?
Ese es el objetivo: un registro automático y continuo por cámara, con histórico exportable, incidencias documentadas y trazabilidad de quién atendió cada alarma. Es el tipo de evidencia que piden las auditorías de cliente y las certificaciones de cadena de frío, y sustituye a la hoja de lecturas manuales, que siempre tiene huecos justo en los momentos críticos.
¿Se puede monitorizar sin tocar los equipos de frío existentes?
Sí. La sensórica de temperatura y humedad es independiente del equipo: se colocan sondas en los puntos representativos de la cámara —no solo junto al evaporador, que es donde suele estar el termómetro del propio equipo y donde la lectura es más favorable— y se registran en paralelo. Eso, además, permite comparar lo que dice tu equipo con lo que pasa de verdad en la carga.
¿Qué pasa con una puerta de cámara que se queda abierta?
Es uno de los avisos que más se usan y de los que antes se amortizan. Un contacto en la puerta dispara una alerta si permanece abierta más allá de un umbral razonable. En un almacén con mucho movimiento de muelle es habitual que ocurra varias veces al día, y cada episodio es energía tirada y producto sometido a un ciclo térmico innecesario.
¿Sirve para controlar el consumo del frío, que es nuestra mayor factura?
Sí, y suele ser el punto de partida. Medimos el consumo eléctrico de cada equipo de frío por separado y lo cruzamos con temperatura exterior y con las aperturas de puerta. Con eso aparecen enseguida cosas como un equipo que trabaja el doble que su gemelo, ciclos de desescarche mal programados o cámaras enfriando más de lo necesario para el producto que guardan.
¿Podemos ver varios almacenes o delegaciones en un mismo panel?
Sí, y en Canarias es un caso frecuente: nave principal en una isla y delegaciones en otras. Cada emplazamiento reporta al mismo cuadro de mando, lo que permite comparar consumos y detectar cuál se comporta peor. Cada uno mantiene su lógica en local, de modo que un corte de conexión no deja de vigilar la cámara.
¿Vosotros hacéis la instalación eléctrica?
No. Diseñamos e implantamos el sistema de medición y control, la sensórica, la red y la plataforma. Todo lo que implique conectar a la red eléctrica lo ejecuta un instalador autorizado por Industria que emite su certificado. Trabajamos con partners locales y coordinamos el conjunto nosotros.
Otros tipos de industria
Lo que hay que medir cambia según qué hagas con el producto. El método no.
¿Ponemos ojos en tu cadena de frío?
Cuéntanos cuántas cámaras tienes y cómo controlas hoy las temperaturas. Medimos unas semanas y te decimos qué está pasando de verdad.